Aunque se alegaron problemas de mercado como motivo del cierre de la unidad, en un comunicado, el ejecutivo se mostró "preocupado" por los 31 trabajadores y disponible para "prestarles todo el apoyo posible en la búsqueda de las mejores soluciones" para el futuro.

La nota también señala que el ayuntamiento preguntó a la empresa por los derechos de los trabajadores, comprometiéndose Corticeira Amorim a aceptar el traslado a la unidad de Vendas Novas y, en caso de cese de la relación laboral, a conceder una indemnización del doble de lo previsto por la ley como compensación.

También se garantizó que las casas funcionales seguirán a disposición de los trabajadores y sus familias que las habitan, hasta que "se encuentren otras y mejores soluciones que satisfagan a todas las partes interesadas", añade el Ayuntamiento de Silves, en el distrito de Faro.

"La continua disminución de la demanda de aglomerados aislantes de corcho, por ser más caros [...], unida al aumento de los costes de la materia prima [...] y aliada a la inestabilidad internacional en lo que se refiere a la fiscalidad de las exportaciones de productos nacionales, llevó a la decisión de cierre basada única y exclusivamente en un criterio de racionalidad económica y de mercado".

El Gobierno de la ciudad destaca que, desde finales de 2021, ha realizado "importantes esfuerzos para evitar que este cierre llegara a producirse", habiendo liderado y mediado en al menos 16 reuniones en un largo proceso participativo.

"Todo este largo trabajo ha hecho que la unidad fabril de Silves haya sido la que más atención e inversión ha recibido por parte del Grupo Amorim en los últimos cuatro años [...], creando un contexto positivo que, lamentablemente, acabó no pudiendo soportar la abrupta caída de nuevos pedidos, con la consiguiente reducción de los niveles de ingresos de la fábrica".

El municipio también envía "un mensaje de confianza y esperanza para el mañana", considerando extremadamente importante destacar que "la fuerte conexión entre la ciudad de Silves y la industria de transformación del corcho está lejos de haber terminado".

Corticeira Amorim anunció que transferirá, a partir del 9 de junio, la unidad ampliada de producción de corcho situada en Silves a Vendas Novas, para garantizar una mayor competitividad empresarial.

La emisión de humos y ruidos de la fábrica, dedicada a la producción de aglomerados aislantes de corcho y situada en Vale da Lama, en Silves, en el distrito de Faro, es objeto de quejas de los vecinos desde hace varios años.

El portavoz de los residentes próximos a la fábrica, Nuno Neves, declaró a Lusa que la decisión de la empresa de cerrar la unidad no era esperada, pero "favorece" a los residentes, ya que pondrá fin a las "molestias ambientales causadas por los humos y el ruido" resultantes de su funcionamiento.

"Aunque nunca habíamos pedido el cierre de la fábrica, recibimos la noticia con agrado, porque es una decisión que nos favorece", subrayó.

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