El Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF) anunció en un comunicado que los 35 linces fueron capturados entre el 29 de septiembre y el 9 de diciembre en la zona del Valle del Guadiana, en los municipios de Serpa y Mértola.

Este tipo de campaña, según el ICNF, tiene como objetivo "recoger información sanitaria rigurosa" y conocer "el estado de la población de estos animales que viven en libertad en Portugal".

"Cada ejemplar capturado es identificado, fotografiado, examinado, vacunado y se recogen muestras para análisis biológicos y genotipado, [y] siempre que es posible, se coloca al animal un collar transmisor", señala el comunicado.

El collar "ayuda a detectar signos tempranos de problemas físicos" y permite "monitorizar comportamientos y movimientos que permiten cartografiar los riesgos reales sobre el terreno" e identificar "los tramos de carretera más peligrosos, donde la velocidad de los coches y la curiosidad natural de los linces forman una combinación letal, una amenaza a la que sólo se puede hacer frente con datos precisos y una actuación rápida", señaló el ICNF (Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques).

En esta campaña, en las ocho zonas exploradas, nueve de los 35 animales capturados eran "aún juveniles", y se colocaron collares transmisores a 22 individuos.

Al final de los trabajos, en los que participaron técnicos, guardas de la naturaleza y agentes forestales, los animales fueron liberados en su hábitat natural.

"Récord"

Según el ICNF (Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques), el número de animales capturados supuso un "récord" desde que se iniciaron estas labores en 2018.

Esta ha sido la última campaña integrada en el proyecto LIFE Lynxconnect, una iniciativa conjunta de España y Portugal que ha ido reconfigurando el mapa de supervivencia de la especie.

El proyecto de recuperación y conservación del lince ibérico consistió inicialmente en la cría en cautividad, y los primeros animales se liberaron en la naturaleza en 2011.

Según el último Censo del Lince Ibérico, en 2024, la especie superó la barrera de los 2.400 ejemplares, con 2.401 linces censados entre España (2.047) y Portugal (354), de los que 1.557 son adultos o subadultos y 844 son cachorros nacidos en libertad.

En 2024, la especie salió de la categoría "En peligro" y se reclasificó como "Vulnerable" en la Lista Roja de Especies Amenazadas.

"Esta recuperación constituye uno de los mejores ejemplos de actuaciones de conservación de especies amenazadas en el mundo, gracias al esfuerzo continuado de las administraciones públicas competentes, entidades sectoriales interesadas, propietarios y gestores de fincas privadas y sociedad en general, y de la Unión Europea, a través del programa LIFE", añade el instituto.