Los plazos para la gestión del combustible en la red secundaria de los municipios peninsulares son determinados anualmente por el Gobierno, con el objetivo de contribuir a "reducir la propagación de los incendios rurales, mitigar los riesgos asociados a fenómenos extremos y reforzar la resiliencia territorial".

En una orden conjunta de las secretarías de Estado de Protección Civil y de Montes, el Gobierno considera que las circunstancias vividas este año, debido a las inclemencias meteorológicas, justifican "la ampliación del plazo para la realización de los trabajos asociados a la instalación o mantenimiento de la red secundaria, a la vista de las diferentes realidades vividas en las distintas comarcas peninsulares".

Así, se determina que las obras de la red secundaria de bandas de gestión de combustible podrán realizarse hasta el 31 de mayo de 2026 en los municipios peninsulares.

No obstante, se aplica una excepción a los municipios afectados por una declaración de calamidad por inclemencias meteorológicas en 2026, que podrán continuar hasta el 30 de junio.

Los propietarios con terrenos situados a menos de 50 metros de edificios residenciales o actividades económicas deben aplicar la gestión de combustibles en una franja de 50 metros de ancho en territorios forestales o de 10 metros en territorios agrícolas.

En los núcleos de población situados dentro de zonas forestales o limítrofes con ellas, la gestión del combustible es obligatoria en una franja exterior de al menos 100 metros, distancia prevista también para campings, polígonos industriales y vertederos.

Transcurridos estos plazos, el incumplimiento somete a los propietarios a inspección y posibles multas.

En el despacho, el Gobierno subraya que el año en curso "se ha caracterizado por un invierno con periodos persistentes de precipitaciones intensas, en ocasiones asociadas a fuertes vientos, que han dificultado el normal desarrollo de las labores agrícolas y forestales, así como los trabajos de gestión de combustibles en la red secundaria". Por otro lado, los "efectos catastróficos" del paso de la tormenta Kristin a finales de enero obligaron a la "movilización urgente de importantes recursos para tareas de protección civil de emergencia" en los municipios más afectados.

También es necesario "asegurar la continuidad de los trabajos forestales y de desbroce en los próximos meses, con una dotación excepcional de medios materiales y humanos, dada la devastación producida", añadió.