El empresario, responsable de varios proyectos de rehabilitación en el Algarve, en particular en el municipio de Lagoa, critica el abandono del inmueble, adquirido por un inversor extranjero, y afirma que el edificio ha perdido su significado.

"También escribo estas palabras como extranjero. Fui acogido por esta comunidad y tuve la oportunidad de invertir, construir y prosperar en una región que ofrece seguridad, calidad de vida y un entorno único", afirma, citado por Lagoa Informa.

El empresario añade que un empresario debe ser responsable de los lugares en los que invierte, valorando su historia y el valor que tienen para la comunidad. Según Erik de Vlieger, "la bodega no es un edificio más. Forma parte de la identidad de Lagoa. Desgraciadamente, el actual propietario está haciendo un flaco favor a la sociedad".

El empresario holandés también acusa al actual propietario de la Adega Cooperativa de Lagoa de "especulación perjudicial", acusándole de esperar a que el ayuntamiento se sienta responsable para adquirir de nuevo el espacio.

Erik de Vlieger defiende que las autoridades locales deben dotarse de instrumentos jurídicos que les permitan tomar medidas eficaces en estos casos. El empresario describe cómo las autoridades locales deberían poder obligar a los propietarios a mantener o rehabilitar los edificios de valor patrimonial en un plazo razonable, así como tener la posibilidad de imponer sanciones si incumplen los plazos fijados.

El empresario añade que está dispuesto a colaborar en la restauración de la Bodega Cooperativa de Lagoa, "no con ánimo de lucro, sino por convicción", según cita Lagoa Informa. Erik de Vlieger ha tomado esta decisión porque cree en el valor simbólico y práctico del edificio. Para el empresario, es importante que los ciudadanos vean su patrimonio respetado y bien conservado.