El aumento se explica por la aplicación de las nuevas tablas del IRPF, que, en la práctica, otorgan a los trabajadores unos ingresos mensuales más elevados. Este alivio se notará más en agosto y septiembre debido a los pagos retroactivos.

¿Todos pagarán menos IRPF?

Con las nuevas tablas, el tipo impositivo del primer tramo pasa del 13% al 12,5%, el del segundo tramo baja del 16,5% al 16%, el del tercer tramo baja del 22% al 21,5%, el del cuarto tramo baja del 25% al 24.4%, el tipo impositivo del quinto tramo disminuye del 32% actual al 31,4%, el tipo impositivo del sexto tramo baja del 35,5% al 34,9%, el tipo impositivo del séptimo tramo aumenta del 43,5% al 43,1% y, por último, el tipo impositivo del octavo tramo baja del 45% al 44,6%.

El tipo del último tramo de renta se mantiene en el 48%.

Aunque no hay cambios en este último tramo, la reducción del impuesto sobre la renta propuesta ahora por el Gobierno se aplica a todos los contribuyentes obligados a pagar impuestos, debido al carácter progresivo de la tabla. El descenso de los niveles anteriores también significa que los contribuyentes del nuevo tramo impositivo se beneficiarán de la rebaja fiscal.

En la práctica, el impacto de los cambios en 2025 depende de la situación fiscal de cada hogar, pero las simulaciones publicadas por el Ministerio de Hacienda ofrecen algunas pistas.

Una pareja con dos hijos, ambos con ingresos de 1.500 euros al mes, verá una reducción anual de 165 euros en el pago del impuesto sobre la renta respecto a los Presupuestos Generales del Estado de 2025, según las simulaciones del Ministerio de Hacienda.

Una simulación para una pareja sin personas a cargo prevé un ahorro fiscal anual, en comparación con el tipo actual, de entre 67 euros (cuando cada miembro gana 1.000 euros brutos al mes) y 414 euros (cuando cada miembro gana 3.000 euros).

Para un pensionista soltero sin personas a su cargo, el ahorro fiscal anual respecto a los Presupuestos Generales del Estado de 2025 oscila entre 34 euros para un salario de 1.000 euros y 207 euros para un salario de 3.000 euros.

Considerando un pensionista con una pensión de hasta 1.000 euros (brutos), el ahorro fiscal anual respecto a los Presupuestos Generales del Estado de 2025 será de 34 euros, pasando a 83 euros para pensiones de 1.500 euros, 124 euros para pensiones de 2.000 euros, 166 euros para pensiones de 2.500 euros y 208 euros para pensiones de 3.000 euros.

Por otra parte, las simulaciones de PwC revelan que la reducción del IRS permitirá a un trabajador soltero sin hijos, con un salario de 1.000 euros, pagar 34 euros menos de impuestos anuales que con el actual régimen del IRS.