La campaña se desarrolló del 14 al 20 de octubre y pretendía alertar a los conductores sobre los riesgos de la conducción y el exceso de velocidad, una de las principales causas de accidentes de tráfico.

En total, se inspeccionaron 5.603.754 vehículos y se registraron 23.724 infracciones de tráfico, 14.829 de las cuales estaban relacionadas con el exceso de velocidad.

La campaña fue desarrollada por la Autoridad Nacional de Seguridad Vial, la GNR (Guardia Nacional Republicana) y la PSP (Policía de Seguridad Pública) y contó también con la participación de las regiones autónomas de Azores y Madeira.