La decisión fue aprobada por unanimidad y por aclamación por el Consejo General de la Unión General de Trabajadores(UGT), a propuesta del secretariado nacional.

"La UGT tomó esta decisión después de una serie de reuniones", tanto bilaterales como plenarias, en el marco del diálogo social "con el Gobierno portugués y con los interlocutores patronales", declaró el Secretario General de la UGT en rueda de prensa, indicando que de estos encuentros "no salieron las condiciones" para llevar a cabo "las propuestas que tenía la UGT".

Esta será la primera huelga que reúna a las dos principales centrales sindicales desde junio de 2013, cuando Portugal estaba bajo la intervención de la "troika".

Mário Mourão también recordó que cuando hay una huelga, "siempre hay impactos en los ingresos" y dijo que la UGT no quería tomar esta decisión, pero se vio obligada a hacerlo.

"El impedimento para que la UGT haga esta huelga está en manos de los otros socios, no en las nuestras", subrayó.

En la resolución aprobada por el secretariado nacional, UGT argumenta que la propuesta del Gobierno se ha presentado "fuera de tiempo, en un contexto de crecimiento económico, estabilidad financiera y fortaleza del mercado de trabajo" y considera que se trata de "un ataque al espíritu del diálogo social, ya que refleja una clara opción a favor de los empresarios, recortando los derechos de los trabajadores y perjudicando la actividad de los sindicatos".