El proyecto Terra do Sol se centra precisamente en eso.
Hace unos años, empezó con una pareja que compró un terreno en Portugal. Empezaron a construirlo y a reforestarlo, creando un ambiente nuevo y hermoso que, con el tiempo, permitió que distintas tribus de indígenas de Brasil permanecieran en la tierra.
Esto llevó a que se celebraran muchos eventos y ceremonias allí y también, con el tiempo, en otros lugares de Portugal.
Al tiempo que comparte los valores de la sostenibilidad moderna y la sabiduría ancestral, Terra do Sol conecta lo antiguo con lo nuevo y tiende un puente hacia un mundo al que, para muchos occidentales, solía ser muy difícil acceder.
¿Ha interactuado alguna vez con indígenas que viven un estilo de vida muy diferente?
Si es así, ¡cuéntanos tu historia en los comentarios!







