La intervención, prevista en el Plan de Gestión de la Zona Costera de Vilamoura-Vila Real de Santo António, representa una inversión total de 14,9 millones de euros y "estará concluida antes de la próxima temporada de baño", según informó el Ministerio de Medio Ambiente y Energía en un comunicado.

El proyecto de regeneración artificial de playas consiste en la colocación de 1,4 millones de metros cúbicos de sedimentos a lo largo de 6,7 kilómetros de costa entre las playas de Quarteira y Garrão, en el municipio de Loulé, en el distrito de Faro, garantizando la protección del litoral.

Según el Ministerio de Medio Ambiente, las obras tienen como objetivo "mitigar la erosión de los acantilados y también permitirán la estabilidad de todo el tramo y garantizar la ausencia de efectos negativos en el sistema de islas barrera de la Ría Formosa, el sotamar [dirección en la que fluye la corriente marina]".

"Al final de las obras, está previsto que la parte emergida de la playa se ensanche una media de 37,5 metros", reza la nota.

Según la ministra de Medio Ambiente, Maria da Graça Carvalho, citada en el documento, "ésta es una de las muchas intervenciones que ya se están llevando a cabo en el litoral del Algarve, como la Praia do Vau en Portimão, la renaturalización de la Península de Ancão, la alimentación artificial de la playa de Fuzeta y de la Ilha da Armona, y las obras, ya en estudio, de reestructuración de los espigones de Quarteira".

"Se trata de obras fundamentales para el país, destinadas a garantizar la seguridad de la población y la protección del litoral", concluye el Ministro de Medio Ambiente.

Para llevar a cabo el proyecto Quarteira/Garrão, fue necesario elaborar y aprobar una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) y emitir la respectiva Declaración de Impacto Ambiental (DIA).

La licitación pública internacional se lanzó el 3 de septiembre de 2025, resultando adjudicataria Dravosa S.A.

La firma del contrato entre el Gobierno y la empresa está prevista para el viernes 10 de enero, en Loulé.