Los alumnos traen bolsas de plástico limpio cada semana, lo que contribuye a reducir la contaminación al tiempo que mantiene a los niños en la escuela. La iniciativa pretende reducir las tasas de abandono escolar al tiempo que enseña a reciclar convirtiendo los residuos recogidos en materiales prácticos.

El modelo Akshar forma parte de un intento más amplio de combinar la formación profesional con la educación para que los niños permanezcan más tiempo en la escuela.