Según el informe anual de Transparencia Internacional, publicado el 10 de febrero de 2026 y citado por Lusa, el país registró 56 puntos, lo que confirma una tendencia a la baja que se ha intensificado en los últimos cuatro años.
José Fontão, presidente de Transparencia Internacional Portugal, señala una correlación entre este descenso y la degradación de las instituciones, asociada al auge del discurso populista y a la sucesión de casos judiciales de gran repercusión que implican a personalidades del sector público y de los partidos políticos.
Un análisis detallado indica que el declive se ha visto influido por los resultados negativos de Portugal en el índice de The Economist, que evalúa la rendición de cuentas de los gobiernos y la gestión de los fondos públicos.
Actualmente, el país comparte su clasificación con Granada y Costa Rica, siendo superado por naciones como Botsuana, Ruanda y Arabia Saudí. El informe advierte que esta percepción de corrupción en el sector público tiene impactos directos sobre la inversión y el desarrollo nacional, requiriendo una estrategia a largo plazo y el fortalecimiento de mecanismos como el MENAC para revertir el ciclo de desconfianza institucional.
Respuesta del Gobierno
En respuesta a los datos, el Gobierno emitió un comunicado a través del Ministerio de Justicia, subrayando que el índice no refleja plenamente las reformas más recientes. El Ejecutivo destaca que la Agenda Anticorrupción, aprobada en junio de 2024, ya ha completado 17 de sus 42 medidas, entre ellas los nuevos mecanismos de decomiso de bienes por actividad delictiva.
Según el Gobierno, muchas de las acciones implementadas por administraciones anteriores aún no están reflejadas en los informes internacionales debido a periodos específicos de evaluación, reiterando su compromiso de presentar próximamente un informe detallado de implementación a la Asamblea de la República.








