El avión de la compañía aérea portuguesa evitó por los pelos una colisión con el suelo, según informan los medios de comunicación checos.

El avión de TAP partió de Lisboa y, ya en espacio aéreo checo, perdió altura, acercándose a 300 metros del suelo, a 60 kilómetros de Praga, según informó Radio Praga Internacional. Se realizó una maniobra de ascenso de emergencia para revertir la situación.

Según Euronews, el avión estuvo a 30 segundos de estrellarse, y hasta el 12 de febrero la Autoridad de Aviación Civil checa no hizo público el incidente.

TAP declaró a la agencia de noticias Lusa que se está llevando a cabo una investigación interna en colaboración con la autoridad checa. Aunque la causa del incidente aún no está clara, los expertos del sector afirman que puede deberse a un mal uso del piloto automático.