"La sala de urgencias del Barreiro cerrará porque no tiene condiciones para permanecer abierta", afirmó Ana Paula Martins, que está siendo escuchada en la comisión parlamentaria de Sanidad.

La ministra explicó a los diputados que los profesionales sanitarios del Hospital de Barreiro fueron sometidos a un "esfuerzo inhumano" cuando las tres urgencias de obstetricia de la Península de Setúbal funcionaban con un modelo de rotación, debido a la falta de médicos para garantizar el funcionamiento de todos los servicios.

Ana Paula Martins también subrayó que el cierre de las urgencias de Barreiro no significa que el servicio de obstetricia y ginecología, que cuenta con áreas "muy" diferenciadas, "vaya a dejar de hacer su trabajo y que los partos programados dejen de tener lugar" en ese hospital.

"En Barreiro seguirán naciendo bebés, evidentemente. No todos los partos son urgencias", subrayó el ministro.

El servicio regional de urgencias obstétricas y ginecológicas de la Península de Setúbal funcionará en el Hospital Garcia de Orta, y la ministra prevé que pueda estar operativo en marzo. También se creará un segundo servicio de urgencias de este tipo, en el que participarán las unidades sanitarias locales de Vila Franca de Xira y Beatriz Ângelo.

Durante la comparecencia parlamentaria, Ana Paula Martins también reconoció su responsabilidad por el retraso en la publicación del Marco de Referencia Global del Servicio Nacional de Salud para los próximos años, afirmando que su intención es que esta referencia de indicadores se extienda hasta 2028.

Señaló que este retraso no impide que las unidades sanitarias locales tengan ya una idea de los indicadores de atención sanitaria que deberán abordar en el primer trimestre, teniendo en cuenta la demanda histórica de atención sanitaria. Prevé que el proceso de contratación con los hospitales concluya a finales de marzo.