El sistema puede detectar el cumplimiento de la norma de los 90/180 días sustituyendo los sellos de los pasaportes por registros digitales, incluidos datos biométricos como huellas dactilares y escáneres faciales.
El EES, además de controlar los excesos de estancia, también se creó para reforzar la seguridad y prevenir el fraude de identidad, lo que podría acelerar los controles fronterizos. Las cifras se dieron a conocer en febrero, cuando Henrik Nielsen las compartió con los eurodiputados del Parlamento Europeo.
Según el funcionario, el sistema ha registrado 17 millones de viajeros, 30 millones de cruces fronterizos y ya ha emitido 16.000 denegaciones de entrada en los cuatro primeros meses de aplicación del SES.






