Cada año, grupos de hombres recorren la isla durante varios días, rezando y visitando iglesias y capillas por el camino.

El origen de los romeiros suele relacionarse con una combinación de supersticiones sobre el fin del mundo y terremotos y erupciones volcánicas. Con el tiempo, el miedo se convirtió en acción y se transformó en peregrinación. Suelen caminar durante ocho días, cada uno recorriendo una parte de la isla, siempre en un círculo que empieza y termina en la misma iglesia.

Los Romeiros visten ropas sencillas y reconocibles: un pañuelo portugués tradicionalmente reconocible, un rosario, un bastón y una capa. Las familias abren las puertas para ofrecer comida, agua o un lugar donde descansar.

¿Ha visto alguna vez pasar a un grupo de romeiros? ¿Conocía esta antigua tradición?