En un comunicado enviado a la agencia de noticias Lusa, la Plataforma en Defensa del Parque Natural del Tajo Internacional(PNTI) denunció que la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente(APA) ha hecho públicos los informes de evaluación y consulta relativos a los proyectos de la Central Solar Fotovoltaica de Sophia y de la Central Fotovoltaica de Beira, esto "tras meses de presión pública, protestas de la sociedad civil y una queja formal presentada ante la Comisión de Acceso a Documentos Administrativos".
En la nota, el PNTI añade que los citados documentos "identifican impactos permanentes e irreversibles sobre el territorio y señalan problemas estructurales relacionados con el paisaje, los suelos, los recursos hídricos, la biodiversidad, la planificación territorial y la fragmentación ecológica".
Comités de evaluación
Por otro lado, el movimiento destacó que los comités de evaluación "advierten explícitamente de la creciente industrialización y artificialización de la región de Beira Baixa", entre otros aspectos, por el peligro de "impactos permanentes e irreversibles."
"Los documentos de la APA confirman graves impactos estructurales de los megaproyectos en la región de Beira Baixa", subraya la plataforma, que añade que el análisis de esos documentos oficiales "revela conclusiones de enorme relevancia pública y confirma, en puntos centrales, las preocupaciones expresadas desde hace meses por la población, movimientos cívicos, expertos y agentes locales."
"Estas conclusiones son aún más graves porque los informes fueron ocultados al público durante meses, a pesar de que ya estaban a disposición del promotor del proyecto", acusó la plataforma cívica, reafirmando que los documentos ahora disponibles "demuestran claramente [que] las preocupaciones de la sociedad civil no eran infundadas ni meramente emocionales."
"Ahora encuentran confirmación en los documentos técnicos oficiales del proceso de evaluación ambiental. Los documentos dejan claro que la multiplicidad de proyectos energéticos a gran escala en la región ya no puede analizarse de forma aislada", subrayó la entidad, que agrupa a asociaciones ecologistas y movimientos cívicos.
Añadió que tanto las entidades técnicas como las diversas aportaciones presentadas durante la consulta pública "defendieron expresamente la realización de una Evaluación Ambiental Estratégica integrada para toda la región."
Proyecto Sophia
En el caso del proyecto Sophia -que abarca los municipios de Fundão, Idanha-a-Nova y Penamacor, en el distrito de Castelo Branco, y representa una inversión de unos 590 millones de euros- el comité de evaluación afirmó, según los objetores, que sería necesaria una "reducción muy significativa del proyecto para que los impactos pudieran incluso minimizarse potencialmente."
La central de Beira, por su parte, contemplaba la instalación de 425.600 módulos fotovoltaicos, con una capacidad total de 266 megavatios (MW), en un área de 524,4 hectáreas en los municipios de Castelo Branco e Idanha-a-Nova.
Según el PNTI, los informes de la consulta también muestran que miles de ciudadanos identificaron, durante el proceso de participación pública, "precisamente los riesgos que ahora también se confirman en los dictámenes oficiales - incluyendo los impactos sobre los recursos hídricos, la biodiversidad, el paisaje, el microclima y la evolución de la temperatura."
"De enorme relevancia política es también el reconocimiento explícito de la extraordinaria participación pública. Sólo en el proceso de Sophia se presentaron 12.693 alegaciones, una de las mayores movilizaciones públicas jamás registradas en un procedimiento medioambiental en Portugal", subrayó.
Evaluación ambiental estratégica
A la luz de los documentos ahora disponibles, la plataforma cívica exige "una verdadera Evaluación Ambiental Estratégica para Beira Baixa, que evalúe los impactos acumulativos de todos los proyectos energéticos y sus infraestructuras asociadas", así como "una garantía de total transparencia y acceso puntual a la información ambiental".
El pasado día 6, en una protesta celebrada en Castelo Branco, que reunió a un centenar de personas, para exigir transparencia sobre los proyectos de las dos centrales solares de Beira Baixa, se anunció que ambos habían sido rechazados por la APA, aunque en ese momento no había ninguna información escrita publicada en el portal Participa.
El comité de evaluación, coordinado por la APA, rechazó el proyecto de la planta fotovoltaica de Beira tras identificar importantes impactos negativos sobre los sistemas ecológicos y el uso del suelo.
En cuanto a la planta fotovoltaica de Sophia, en febrero la autoridad medioambiental anunció que había identificado "impactos negativos significativos y muy significativos" asociados al proyecto.







