Para la elaboración de este informe se analizaron 54.147 tumores malignos.

En la práctica, aproximadamente 2 de cada 3 pacientes seguían vivos 5 años después del diagnóstico.

Diferencias entre sexos

Los resultados revelan diferencias entre sexos: el 72% de las mujeres sobrevive al menos cinco años después del diagnóstico, mientras que en los hombres esta cifra es del 62%.

En declaraciones a la agencia de noticias Lusa, la coordinadora del RON, Maria José Bento, epidemióloga del Instituto Portugués de Oncología(IPO) de Oporto, señaló que esta diferencia se debe en gran medida al tipo de tumor, pero también influyen los hábitos de cada sexo.

"Los hombres tienen mucho más cáncer de pulmón, laringe y cavidad oral, que son tumores que no tienen buen pronóstico, lo que acaba reflejándose también en peores tasas de supervivencia. Por otro lado, quizás también tenemos un problema de detección más precoz. Normalmente, las mujeres están más atentas a los síntomas y buscan atención médica con más frecuencia que los hombres", señaló el director del Servicio de Epidemiología del IPO Porto.

En los hombres, las mejores tasas de supervivencia correspondieron al cáncer de testículo, tiroides y próstata.

Con una tasa de supervivencia a cinco años inferior al 20%, aparecen los cánceres de cerebro y sistema nervioso central, esófago, páncreas, mesotelioma y cánceres primarios de origen desconocido.

En las mujeres, los tumores con mejor pronóstico fueron las enfermedades mieloproliferativas crónicas, el cáncer de glándula tiroides, la enfermedad de Hodgkin y el cáncer de mama.

En cambio, los menos favorables, con tasas de supervivencia inferiores al 20% a los cinco años, fueron los cánceres de cerebro y sistema nervioso central, hígado, páncreas, mesotelioma y cánceres primarios de origen desconocido.

También se informa de que el análisis por localización del cáncer confirma que las mujeres obtienen mejores resultados en la mayoría de las neoplasias más frecuentes, incluidos el tiroides, el pulmón y el melanoma.

Desigualdades regionales

Las desigualdades regionales también son evidentes, con el Norte y el Centro registrando los mejores resultados, y la Región Autónoma de Madeira registrando la supervivencia más baja.

A este respecto, señalando que este informe no permite sacar conclusiones sobre el acceso al tratamiento, Maria José Bento insistió en que "las diferencias en las tasas de supervivencia pueden tener varias explicaciones", pero "cuando vemos que hay regiones en las que algunos tumores tienen mejores tasas de supervivencia que otros, sabemos que uno de los principales factores es el diagnóstico precoz y el tratamiento temprano".

"La población debe ser consciente de los síntomas, buscar atención médica y no subestimar los síntomas. Por otro lado, el tratamiento debe hacerse precozmente (...). Sabemos que en el caso de algunos tumores, por ejemplo, el cáncer de páncreas, el tipo de tumor es tan grave que tiene una mayor tasa de mortalidad. Cuando se diagnostica, las personas ya se encuentran en una fase avanzada de la enfermedad. Hay otros tumores en los que el diagnóstico precoz marca la diferencia", subraya, poniendo como ejemplo el cáncer de mama.

"Tenemos el cribado del cáncer de mama, que lleva implantado varios años, y prácticamente todo el país está cubierto. Tenemos muy buenas tasas de supervivencia, casi comparables a las de los países nórdicos. Los cribados añaden años de vida. Los servicios sanitarios también tienen que proporcionar tratamiento a tiempo a estas personas. Es difícilmente compatible tener un diagnóstico y luego que la persona espere meses para ser tratada", subrayó.

Considerando que, en Portugal, "hay espacio para crecer" en programas de cribado con impacto en la supervivencia, Maria José Bento insistió a Lusa en la importancia de la participación pública.