El 29 de junio, la Luna Llena alcanzará su posición más baja, lo que brindará al hemisferio norte la oportunidad de contemplar un espectáculo astronómico excepcional que no volverá a repetirse hasta 2043. La posición de la Luna hará que el satélite natural de la Tierra se encuentre muy cerca del horizonte, por lo que parecerá más grande de lo habitual.

La «Luna de Fresa» tiene lugar cada año en junio y suele ser la más baja del año. Sin embargo, en 2026, el fenómeno se producirá cada 18,6 años, en un ciclo que determina los extremos de la salida y la puesta de la Luna.

El fenómeno solo será visible en el hemisferio norte, mientras que en el hemisferio sur la Luna se encontrará en su posición más alta del año.

Color de la Luna

Aunque se la denomine «Luna de Fresa», la Luna no tendrá necesariamente un tono rojizo. El nombre del fenómeno está relacionado con la agricultura, ya que junio es el mes en el que suele cosecharse la fresa.

Condiciones de observación

Sin embargo, es posible que la Luna adquiera un tono anaranjado, o incluso rojo o dorado, sobre todo cuando se encuentre baja en el horizonte.

Según Alan Jones, citado por The Independent, el mejor momento para observar el fenómeno es al atardecer del 30 de junio, ya que la imagen resultará «más espectacular».

Para disfrutar de una mejor vista de la «Luna de las Fresas», los curiosos pueden dirigirse a zonas abiertas con poca o ninguna luz artificial, donde el cielo esté despejado y la vista no tenga obstáculos, de modo que puedan apreciar el horizonte.