Portugal sigue despertando un gran interés entre las empresas estadounidenses a pesar de la creciente incertidumbre geopolítica, las tensiones comerciales y los retos económicos, según el último «Barómetro de las empresas estadounidenses en Portugal».
El informe anual, elaborado por la Cámara de Comercio Estadounidense en Portugal (AmCham Portugal) en colaboración con PwC, revela que las empresas estadounidenses siguen mostrándose optimistas respecto a su actividad en Portugal y ven nuevas oportunidades de inversión.
Las conclusiones se presentaron durante la conferencia «Portugal en el punto de mira de la inversión internacional», celebrada en Lisboa, donde los líderes empresariales destacaron tanto los puntos fuertes del país como los ámbitos en los que se necesitan más reformas.
La inversión estadounidense sigue creciendo
Estados Unidos es actualmente el tercer mayor inversor extranjero en Portugal, por detrás de España y Francia, con un stock de inversión directa valorado en aproximadamente 16 800 millones de euros.
Las empresas estadounidenses también desempeñan un papel cada vez más importante en la economía portuguesa. Según el informe, representan alrededor del 5 % del PIB de Portugal, y su contribución económica sigue creciendo.
Portugal también ha reforzado sus relaciones comerciales con Estados Unidos. Este país es ahora uno de los principales destinos de exportación de Portugal fuera de la Unión Europea y se ha convertido en un mercado cada vez más importante para los bienes y servicios portugueses.
El turismo también sigue fortaleciendo la relación entre ambos países. Alrededor de 2,4 millones de estadounidenses visitaron Portugal el año pasado, entre turistas, viajeros de negocios y personas que se trasladan al país o adquieren una segunda vivienda.
El informe señala asimismo que las empresas estadounidenses suelen ofrecer salarios más altos que muchos otros empleadores en Portugal, con unos costes laborales medios mensuales que alcanzarán los 3.730 euros por empleado en 2024.
La tecnología lidera la inversión
El estudio identificó 841 empresas estadounidenses con operaciones significativas en Portugal, muchas de las cuales han mantenido una presencia a largo plazo en el país. Más de un tercio lleva operando en Portugal desde hace más de 20 años, mientras que casi la mitad lleva establecida al menos cinco años.
La mayoría de las empresas se concentran en el área metropolitana de Lisboa, seguida de Oporto, aunque hay empresas presentes en todo el país.
La tecnología, las tecnologías de la información y las comunicaciones representan el sector más importante de la inversión estadounidense, junto con el comercio mayorista y minorista. Los servicios profesionales y científicos, la industria manufacturera, los servicios administrativos y el sector inmobiliario también representan una parte significativa de la inversión estadounidense.
El informe sugiere que el perfil de las empresas estadounidenses en Portugal está cambiando gradualmente hacia las empresas medianas, lo que refleja la expansión de las operaciones existentes más que un número creciente de pequeñas empresas que entran en el mercado.
Mantener la competitividad
Aunque la confianza sigue siendo alta, los líderes empresariales afirmaron que Portugal debe seguir mejorando su entorno de inversión para seguir siendo competitivo.
Durante la presentación, José Bizarro Duarte, socio de PwC Portugal, señaló que las empresas operan en una economía global cada vez más fragmentada, marcada por tensiones geopolíticas, rápidos cambios tecnológicos y preocupaciones sobre la seguridad energética.
También destacó la creciente importancia de la inteligencia artificial, el desarrollo de la mano de obra y las cadenas de suministro resilientes como cuestiones clave que influyen en las decisiones de inversión.
Perspectivas positivas a largo plazo
A pesar de la incertidumbre global, el informe sugiere que las empresas estadounidenses siguen confiando en las perspectivas a largo plazo de Portugal. Muchas llevan décadas presentes en el país, mientras que otras continúan ampliando sus operaciones, lo que refleja una confianza sostenida en el mercado portugués.
El estudio también destaca la creciente contribución de las empresas estadounidenses a la economía portuguesa, no solo a través de la inversión, sino también mediante la creación de empleo, el pago de salarios superiores a la media y el fortalecimiento de los vínculos comerciales entre ambos países.
Aunque el informe señala que Portugal puede seguir mejorando su competitividad y su entorno de inversión, su conclusión general es positiva. En un contexto de tensiones geopolíticas, cambios tecnológicos y mayor competencia internacional, Portugal sigue siendo considerado un destino atractivo para las empresas estadounidenses y está bien posicionado para atraer más inversiones en los próximos años.








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