Las previsiones meteorológicas apuntan a un aumento gradual y sostenido de las temperaturas a lo largo de la semana, y se espera que el impacto sea más intenso en el interior del país, donde se prevé que las temperaturas máximas vuelvan a superar los 40 ºC.

Según los datos del portal meteorológico especializado Tempo.pt, esta situación se debe a una masa de aire muy cálida que se ha instalado sobre la Península Ibérica, reforzada por una cresta anticiclónica cada vez más intensa procedente del norte de África.

La combinación de estos factores atmosféricos dará lugar a condiciones de gran estabilidad, cielos despejados, fuerte radiación solar y una acumulación progresiva de calor en la atmósfera.

Las previsiones basadas en los modelos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF) indican anomalías de temperatura en las capas altas de la atmósfera que oscilan entre 8 ºC y 12 ºC por encima de la media estacional, lo que pone de relieve la intensidad de la masa de aire que se aproxima.

Las temperaturas máximas aumentarán de forma generalizada, y las regiones del interior del norte, centro y sur serán las más afectadas, especialmente en el Alentejo, el valle del Tajo y diversas zonas del interior central, donde existe una alta probabilidad de que las temperaturas alcancen o superen los 40 °C.

Por el contrario, la influencia oceánica, impulsada por vientos del oeste y noroeste por la tarde, seguirá atenuando el calor a lo largo de la costa, aunque las temperaturas seguirán aumentando en las zonas costeras del centro y el sur; se espera una diferencia de temperatura de más de 10 °C entre el interior y la costa.

Las condiciones de viento casi en calma en el interior favorecerán la retención del calor, mientras que la estabilidad atmosférica descartará el riesgo de tormentas generalizadas, lo que mantendrá un tiempo predominantemente seco durante una ola de calor que, según los modelos actuales, se prolongará al menos hasta el 22 de julio.