El análisis de la actividad marítima revela que Portugal ocupa el tercer puesto en la Unión Europea y el duodécimo a nivel mundial en cuanto a capturas de tiburones; sin embargo, estas cifras se deben principalmente a la pesca comercial en alta mar y no a una alta densidad de estas especies cerca de la costa. Los registros internacionales de incidentes marítimos confirman la seguridad de las zonas de baño del país.

El International Shark Attack File no recoge ningún ataque no provocado en las playas portuguesas; los pocos incidentes históricos relacionados con el territorio nacional se debieron casi exclusivamente a actividades pesqueras o a encuentros en aguas profundas, lejos de las zonas de baño.

Avistamientos ocasionales

Los avistamientos ocasionales de tiburones aislados cerca de la costa, como el tiburón martillo avistado recientemente en la desembocadura del río Tajo, motivan la vigilancia por parte de las autoridades marítimas, pero no se consideran un comportamiento agresivo hacia los seres humanos.

Entre las especies observadas frente a la costa portuguesa, el tiburón azul es una de las más comunes; se trata, por lo general, de un animal pacífico que se acerca a embarcaciones o buceadores únicamente por curiosidad o por la atracción que le ejerce la comida. Las directrices de seguridad recomiendan que, en caso de que aparezca un tiburón, los bañistas salgan del agua con calma y sigan las instrucciones de los socorristas, ya que la probabilidad de que se produzca un incidente es prácticamente nula en las playas del país.