La lista anual tiene en cuenta factores importantes a la hora de dar un paso tan importante, como la asistencia sanitaria, el clima, la seguridad, el coste de la vida y la facilidad con la que los extranjeros pueden establecerse en el país.

Portugal sigue destacando como una opción muy popular, sobre todo entre los jubilados que buscan un destino europeo con un clima más cálido y un estilo de vida más relajado.

El Algarve sigue siendo una de las zonas más conocidas del país entre los jubilados internacionales, gracias a sus playas, sus inviernos suaves y su numerosa comunidad extranjera. El inglés también se habla ampliamente en gran parte de la región, sobre todo en zonas que llevan mucho tiempo siendo populares entre los residentes internacionales.

Pero el Algarve está lejos de ser la única opción. Lisboa y sus alrededores atraen a quienes prefieren estar más cerca de una gran ciudad, mientras que Oporto, la Costa de Plata y las localidades más pequeñas del centro de Portugal ofrecen un ritmo de vida muy diferente.

Portugal se ha encarecido considerablemente en los últimos años, sobre todo en lo que respecta a la vivienda en Lisboa, Oporto y algunas zonas del Algarve. Sin embargo, para quienes estén dispuestos a mirar más allá de las principales ciudades del país y de las zonas costeras más populares, todavía hay lugares más tranquilos y asequibles que pueden tenerse en cuenta.

La asistencia sanitaria es otro factor importante para quienes se plantean jubilarse en el extranjero. Portugal cuenta con un sistema sanitario tanto público como privado, y el tamaño relativamente pequeño del país hace que desplazarse entre regiones y grandes ciudades resulte bastante sencillo.

Para los estadounidenses que deseen jubilarse en Portugal, existen varias opciones para obtener la residencia, entre ellas el visado D7, destinado a quienes puedan demostrar que cuentan con ingresos regulares. El «Golden Visa» de Portugal también sigue vigente, aunque la compra de una propiedad ya no es uno de los requisitos para obtenerlo.

Portugal fue uno de los varios países incluidos en la selección de Forbes para 2026. La lista abarca lugares de todo el mundo, lo que ofrece a quienes se plantean jubilarse en el extranjero un amplio abanico de opciones, desde destinos en otras partes de Europa hasta países de América Latina y Asia.

Entre los demás países destacados se encuentran España, Francia, Italia, Grecia, México, Costa Rica, Panamá, Malasia y Tailandia, que ofrecen desde la vida en la costa mediterránea hasta destinos tropicales y alternativas más económicas.

Para cualquiera que esté planteándose dar este paso, Forbes también destaca que la decisión implica mucho más que encontrar buen clima y una vivienda asequible. La normativa en materia de visados, los impuestos, la asistencia sanitaria, el idioma y el coste de los viajes de vuelta a casa son factores que deben tenerse en cuenta antes de elegir dónde pasar la jubilación.