Un estudio de la ETH de Zúrich ha revelado que sustituir los combustibles fósiles por electricidad limpia podría eliminar el 78 % de las emisiones de carbono de un horno de cemento. El reciclaje repetido de la piedra caliza a lo largo del proceso permite que esta absorba el dióxido de carbono atmosférico antes de ser reutilizada en la producción de cemento.

Los investigadores descubrieron que los sistemas comerciales de «calcium looping» con almacenamiento de carbono podrían eliminar más dióxido de carbono del que generan a lo largo de su vida útil cuando se alimentan con electricidad baja en carbono. Advertieron, no obstante, que los resultados dependen de la futura descarbonización de la electricidad y de una tecnología que aún no se ha implantado de forma generalizada. El estudio pretende demostrar el potencial climático a largo plazo de este enfoque, más que su viabilidad comercial inmediata.