Durante la promoción de su álbum debut, el grupo formado por Phoebe Lunny y Selin Macieira-Boşgelmez mostró el mensaje «F**k Chega» en la pantalla del escenario e instó al público a repetir el eslogan en portugués. El grupo de Brighton también aprovechó la ocasión para mostrar consignas contra la extrema derecha y en apoyo de causas internacionales, exhibiendo la bandera palestina y reclamando la liberación de territorios como el Congo y Sudán.

Las acciones del grupo británico llevaron a André Ventura, líder de Chega, a responder en la red social X, donde criticó la asignación de fondos públicos a un evento en el que se profirieron insultos dirigidos a los miembros y simpatizantes del partido. Cuestionó si la financiación pública del festival debía utilizarse para dar cabida a ese tipo de comportamiento.

Del mismo modo, Liliana Silva, alcaldesa de Caminha (elegida como miembro del PSD), denunció públicamente la conducta del grupo en una publicación en Facebook. Calificó de lamentable que se hubiera utilizado el escenario del histórico festival del Miño para proferir insultos. Subrayó que la iniciativa municipal no está afiliada a ningún partido político y debe basarse en el respeto y la libertad.

En declaraciones al *Jornal de Notícias* antes del concierto, los miembros del proyecto musical explicaron su postura política en términos de la esencia del género punk-rock y la situación internacional. La cantante principal, Phoebe Lunny, afirmó que los artistas tienen el deber de reflejar el entorno social que les rodea y responder al auge del fascismo a nivel mundial. La bajista Selin Macieira-Boşgelmez, de ascendencia portuguesa, señaló que la identidad de la banda se forja al enfrentarse a un clima político cada vez más extremo.