La temperatura récord superó la registrada en marzo de 2024, de 21,09 ºC, en un momento en el que el fenómeno de El Niño podría ser el más intenso jamás registrado, según revelan los científicos.
El Niño es un fenómeno climático global que se debe a variaciones en los vientos y en las temperaturas de la superficie del mar en el océano Pacífico tropical.
Durante este fenómeno natural, que se repite cada dos a siete años, las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental se calientan, lo que provoca cambios sustanciales en los patrones de viento, presión y precipitaciones en todo el mundo durante meses.
Este fenómeno climático se suma a la tendencia de calentamiento de los océanos impulsada por la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
El récord diario registrado en agosto es inusual, señala Copernicus en un comunicado, citado por la AFP, ya que las temperaturas oceánicas globales «suelen alcanzar su nivel máximo en marzo y abril», al final del verano en el hemisferio sur, donde se encuentran las mayores extensiones oceánicas.
Los océanos desempeñan un papel regulador en el clima al absorber el 90 % del exceso de calor generado por la actividad humana, especialmente por el uso de combustibles fósiles como el petróleo, el gas y el carbón.
«Este récord es una nueva señal evidente de que el océano está sometido a un estrés cada vez mayor», subrayó Samantha Burgess, de Copernicus, citada en el comunicado.
«A medida que las temperaturas oceánicas siguen aumentando, también lo hacen los riesgos para los ecosistemas marinos y las comunidades costeras», añade.
El aumento de la temperatura oceánica también incrementa el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos, señala Copernicus, y observa que un océano más cálido transporta más calor y humedad a la atmósfera, lo que puede intensificar las precipitaciones y las tormentas.







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