La Dirección General de Salud (DGS) de Portugal ha calificado de muy bajo el riesgo de infección humana por el virus Shamonda, tras el descubrimiento del primer caso humano conocido en Francia.

Aunque el virus se ha identificado en explotaciones ganaderas portuguesas, no se han notificado a la DGS casos de infección en humanos, ni sospechosos ni confirmados.

El comunicado se produce tras la creciente atención internacional que está suscitando el Shamonda, un virus que, hasta hace poco, se conocía principalmente por afectar a los animales de granja.

El Shamonda no es un virus recién descubierto. Se identificó por primera vez en ganado vacuno en Nigeria en 1965 y, desde entonces, se ha registrado en algunas zonas de África y Japón.

Durante el verano de 2026, el virus se detectó en Europa, concretamente en Suiza, Alemania y Francia. Tras su descubrimiento, se ha identificado desde entonces en varios países más, entre ellos Portugal.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Shamonda afecta principalmente al ganado, como el vacuno, ovino y caprino, aunque también se han registrado infecciones en caballos.

Se cree que se propaga principalmente a través de las picaduras de unos insectos diminutos conocidos como mosquitos del género Culicoides. Se trata de pequeñas moscas que pican, y no de los mosquitos más grandes con los que la gente está más familiarizada.

En el ganado vacuno, la infección puede provocar fiebre, diarrea y una disminución de la producción de leche. Las consecuencias pueden ser más graves para las hembras gestantes, ya que el virus se asocia a abortos espontáneos y anomalías en el desarrollo de las crías.

La Dirección General de Alimentación y Asuntos Veterinarios (DGAV) de Portugal está supervisando la situación en los animales y compartiendo la información con las autoridades de salud pública.

Posibilidad de transmisión

El primer caso documentado de infección en humanos se notificó en Francia a principios de este mes.

El paciente tenía el sistema inmunitario gravemente debilitado y ya estaba recibiendo tratamiento por una enfermedad grave. La persona falleció a principios de octubre.

Las autoridades francesas están investigando cómo se produjo la infección y si el virus Shamonda contribuyó a la muerte.

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) ha confirmado que está siguiendo la investigación junto con las autoridades sanitarias francesas y otras autoridades europeas.

Sin embargo, un solo caso de infección notificado no demuestra que el virus suponga una amenaza generalizada para la población.

Actualmente no hay pruebas de que el Shamonda se transmita de persona a persona, y los científicos siguen disponiendo de información muy limitada sobre cómo podría afectar la infección a los seres humanos.

La OMS también ha subrayado que es necesario seguir investigando para comprender el impacto potencial del virus en la salud humana.

¿Qué significa esto para Portugal?

Por el momento, la DGS mantiene sus medidas actuales de vigilancia de la salud pública y no ha emitido instrucciones especiales para los profesionales sanitarios.

Portugal ya cuenta con sistemas para identificar e investigar enfermedades infecciosas, entre ellos el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) y la red de laboratorios en la que participa el Instituto Nacional de Salud «Doutor Ricardo Jorge».

La DGS afirma que estos servicios colaboran con las autoridades veterinarias y medioambientales para seguir de cerca la evolución de la situación.

Como medida de precaución general, se recomienda a la población que se proteja de las picaduras de insectos, especialmente en zonas donde hay mosquitos picadores.

El uso de repelentes de insectos adecuados y de ropa que cubra la piel expuesta puede ayudar a reducir el contacto con estos insectos.

La DGS también ha aconsejado a las personas con el sistema inmunitario debilitado que se pongan en contacto con su equipo médico si presentan fiebre u otros síntomas inexplicables.

Los científicos siguen investigando las cepas europeas de Shamonda, incluyendo el alcance de su propagación y los riesgos que suponen para los animales y las personas.

Según la DGAV, actualmente no existe ninguna vacuna contra el virus, lo que hace que el control de los insectos y la vigilancia veterinaria sean especialmente importantes para los ganaderos.

Sin embargo, en lo que respecta a la población en general, las autoridades sanitarias de Portugal no han identificado indicios de una amenaza inmediata para la salud pública.

La DGS afirma que seguirá analizando la evolución de la situación y actualizará sus recomendaciones si nuevas pruebas científicas modifican la evaluación.

Por el momento, el mensaje es de seguimiento continuo, más que de alarma.

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