El ex ministro de Defensa y Justicia, abogado de profesión, que encabezaba la lista de AD (PSD/CDS-PP) en la circunscripción de Viana do Castelo, era el único candidato al cargo, propuesto por el PSD.
Ante los diputados, en su primera intervención en la XVII Legislatura, comenzó haciendo alusión a la actual situación exterior, advirtiendo de que la inestabilidad internacional, desde la economía a la defensa, "pone en riesgo valores" que se daban por descontados.
En su opinión, están en riesgo valores como "la democracia, la paz y la libertad".
"Los distintos tipos de libertad, desde la libre circulación a la libertad de expresión, principios que deben preservarse especialmente aquí, en el Parlamento", subrayó.
El reelegido presidente de la Asamblea de la República se refirió a continuación a la nueva configuración de la Asamblea de la República resultante de las elecciones legislativas del 18 de mayo, afirmando que, en términos de representación, el hemiciclo cuenta ahora con "el mayor número de partidos de la historia: siete grupos parlamentarios [PSD, Chega, PS, IL, Livre, PCP y CDS] y tres diputados únicos [JPP, PAN y BE]".
"Tenemos muchos diputados nuevos y un conjunto de geometrías variables y temas nuevos, que desafían todo lo que creíamos saber sobre el funcionamiento de nuestras instituciones. Por eso, y por mucho más, nos espera una legislatura exigente. Una de las legislaturas más exigentes de nuestra democracia, exigente para quienes la dirigen, exigente para todos y cada uno de los diputados", sostuvo.
En este contexto, y en nombre de la mesa de la Asamblea de la República, José Aguiar-Branco prometió equidistancia entre todas las fuerzas políticas representadas en el parlamento.
"Sólo así podremos respetar la voluntad del pueblo. La voluntad expresada en elecciones libres, directas y universales que nunca han sido cuestionadas en 51 años de democracia. Un buen ejemplo que nos distinguirá de lo que ocurre en otras geografías políticas", concluyó.