Situado en el río Tajo, el castillo se construyó sobre una isla rocosa a 18 metros sobre el nivel del mar. El castillo sólo puede visitarse en barco, en una excursión que cuesta 4 euros y que conduce a los visitantes hasta la destacada labor realizada por los templarios.

Además de ser reconocido como castillo templario, sus orígenes se remontan a la ocupación de los ciudadanos del Imperio Romano.

El nombre del pueblo, sin embargo, recuerda la ocupación árabe del actual territorio portugués, ya que Almourol recuerda la palabra árabe Al-morolan, que significa "Roca Alta".

El castillo es el hogar de varios mitos y leyendas, por lo que realmente merece la pena visitarlo.