El panorama inmobiliario portugués no es alentador: la oferta de viviendas más asequibles para las familias ha caído en picado, dando paso a otras mucho más caras. Esto es exactamente lo que reflejan los datos de idealista: la oferta de casas en venta de hasta 200.000 euros cayó un 73% entre el tercer trimestre de 2020 y el mismo periodo de 2025. También en el siguiente rango de precios -entre 200.000 y 300.000 euros- el stock disponible para la compra disminuyó un 32%.
Por otro lado, en el mercado residencial portugués han ido apareciendo viviendas de precios más elevados. El número de viviendas puestas a la venta por valores entre 400.000 y 500.000 euros aumentó un 37% en cinco años. Y las casas en venta que cuestan más de 500.000 euros crecieron un 42%. Los altos costes de construcción, los retrasos en la concesión de licencias y las elevadas cargas fiscales pueden ayudar a explicar esta evolución, que en última instancia ha empujado los precios al alza a nivel nacional.
Si se examina con detenimiento la realidad del país, en términos de capitales de distrito o comunidades autónomas, es evidente que prácticamente todas las grandes ciudades tienen ahora menos casas en venta por debajo de 200.000 euros que hace cinco años. La única excepción es Vila-real, donde la oferta de viviendas más asequibles ha crecido un 16%.
La oferta de casas por debajo de 200.000 euros ha caído casi a la mitad en varias ciudades portuguesas durante este periodo, como Funchal, Faro, Lisboa, Ponta Delgada, Oporto, Setúbal, Aveiro y Braga.








