Cuando se trata de tareas domésticas y cotidianas, lavar la ropa no es algo que las familias ocupadas puedan dejar de lado y guardar para un día lluvioso.
Como dice Reena Simon, autora y experta en interiores: "Como madre de tres hijos, la colada no es sólo una tarea, es una realidad diaria".
Desde uniformes escolares y equipos deportivos hasta calcetines y pijamas embarrados, la lavadora siempre está en marcha.
"¿Sinceramente? Parece interminable. Con tres niñas, siempre hay algo que lavar", dice Simon.
"El mayor reto es mantener la colada manejable y no dejar que se apodere de la casa, sobre todo en invierno, cuando el secado es más difícil y no puedo usar mi tendedero".
Afortunadamente, Simon tiene la respuesta a todos esos males del día de la colada y se ha asociado con Brabantia para compartir sus mejores consejos...
"En mi caso, confío en sistemas que no requieran pensar constantemente y en productos elegantes y bonitos que me ayuden en el proceso.
"Se trata de crear sistemas que aporten calma, no caos, al día a día".
Errores comunes que hay que evitar
Uno de los escollos más comunes que todos experimentamos es intentar hacerlo todo a la vez, subraya Simon.
"La tentación de ocuparse de todas las cargas un domingo puede resultar abrumadora... dividir la colada en rutinas más pequeñas y regulares hace que sea mucho más manejable".
Otro consejo clave es dividir el espacio en zonas.
"Aunque no dispongas de un lavadero, es un truco sencillo, pero designar zonas para lavar, secar y doblar la ropa ayuda a crear un ritmo en el proceso de lavado y evita que se acumule el desorden".
¿La regla de oro? Simon dice que hay que doblar la ropa limpia y guardarla inmediatamente. "Es el hábito más sencillo que ayuda a mantener a raya la 'montaña de ropa sucia'".
Créditos: PA;
Aprovecha al máximo el secado en invierno
Como señala Simon, secar la ropa en invierno puede parecer una ardua batalla.
Pero con los sistemas adecuados no tiene por qué ser así, y la clave está en aprovechar al máximo el espacio vertical.
Además, afirma que los tendederos colgantes son la opción preferida en su casa, ya que tienen capacidad para mucha ropa y ocupan muy poco espacio en el suelo.
"Igualmente importante es el entorno de secado: opta siempre por una zona cálida y bien ventilada, evitando los rincones húmedos, ya que ralentizan el secado y pueden dejar la ropa con olor a humedad", subraya Simon.
En lo que se refiere a la técnica, dice que el enfoque por capas ayuda. "Los tendederos son ideales para las prendas delicadas, los radiadores para los calcetines y los ganchos en las puertas para casi todo lo demás".
Aprovechar al máximo un espacio pequeño
"Si tienes poco espacio, mi mejor consejo es que lo subas, no que lo saques. Aquí es donde te vendrá bien un tendedero: es delgado, alto y se pliega fácilmente cuando no lo usas".
Simon continúa: "Coloca ganchos en la parte trasera de las puertas o cestas para aprovechar al máximo el espacio y reducir el desorden.
"Incluso transformar un pequeño rincón del pasillo o el espacio bajo las escaleras en una zona de lavandería puede marcar la diferencia".
Y para los que valoran tanto la funcionalidad como la estética, aquí va su mejor consejo...
"Combina los elementos esenciales para la colada. Utiliza cestas, cubos y colgadores coordinados, ya sean blancos o negros, para crear un aspecto cohesionado y de diseño.
"De este modo, hasta el espacio más práctico se convertirá al instante en un lugar con estilo e intencionado".
Créditos: PA;
Encuentra la diversión
Un truco inesperado, ideal para los que quieren que todo sea funcional y a la vez bonito, es optar por elementos de lavandería a juego, ya sea en color o estilo, sugiere Simon.
"Unos cubos, cestos y tendederos elegantes, que combinen entre sí y reflejen tu estilo personal, resultarán agradables a la vista y al tacto.
"Este truco también puede ayudar a que tu espacio de lavandería parezca más exclusivo y de diseño, aunque sólo sea para tu disfrute", afirma con confianza.







