El país se ha convertido en el primero del mundo en declarar que el correo físico ha dejado de ser esencial o económicamente viable, y su servicio postal entrega más de un 90% menos de cartas desde 2000.

PostNord ha suprimido la mayoría de los buzones y ha pasado a entregar las cartas y paquetes restantes a empresas privadas de mensajería, lo que refleja la creciente dependencia de los daneses de la comunicación digital, el comercio electrónico y los buzones electrónicos.








