Su administración llevó a cabo una agresiva agenda política centrada en la aplicación de las leyes de inmigración, la desregulación, el proteccionismo comercial mediante aranceles, los recortes del gasto federal, la remodelación de las agencias federales y el freno a los peores excesos de los tratamientos transgénero.

La economía estadounidense registró en el tercer trimestre de 2025 su crecimiento más rápido en dos años, con una expansión del PIB en torno al 4,3%, superando las expectativas y mostrando la resistencia del gasto público y de los consumidores. El crecimiento se vio respaldado por sectores como la sanidad, los viajes y la tecnología. La IA siguió expandiéndose rápidamente en muchas industrias, y en particular en el comercio minorista, la sanidad y la informática.

A pesar de una economía en auge, bajo desempleo, crecimiento salarial y descenso de la inflación, el presidente Trump es visto como una figura profundamente controvertida que inspira opiniones tanto positivas como negativas. Se ve a sí mismo como "un Presidente de paz". Se ha afirmado que (aparte de Jimmy Carter) es el único Presidente que no ha iniciado una guerra en 72 años y parece cierto, ya que el Presidente Trump no ha declarado formalmente la guerra. Sin embargo, ha habido ataques aéreos coordinados, siendo el último en diciembre en Nigeria contra militantes islámicos con la ayuda de la Inteligencia nigeriana. Dicho esto, Estados Unidos ha desempeñado un papel central en la negociación de un alto el fuego en la situación de Gaza y en la elaboración de posibles planes de paz en Ucrania.

¿Qué esperar en 2026?

Las elecciones de mitad de mandato se celebran en noviembre y suelen considerarse un referéndum sobre el Presidente en ejercicio que puede dar lugar a un cambio en el control del Congreso.

La economía prevé un crecimiento del PIB de entre el 1,8% y el 2,2%, aunque algunos analistas son más optimistas debido al estímulo fiscal y a los cambios impositivos que pueden impulsar aún más el crecimiento. Nada espectacular, pero positivo.

Se espera que la política exterior siga centrándose en China, concretamente en el comercio (¿más o menos aranceles?), la tecnología y Taiwán, las conversaciones de paz entre Ucrania y Rusia y la inestabilidad en Oriente Medio. Probablemente se seguirá debatiendo el reparto del presupuesto de la OTAN.

El crecimiento de la tecnología y la innovación continuará, especialmente con la IA, la biotecnología y la inversión espacial. Se prevén mejoras de las infraestructuras en todo EE.UU. para 2026 en áreas como aeropuertos, ferrocarriles y carreteras, con cambios en la financiación tanto a nivel estatal como federal.

Por último, la Copa del Mundo de Fútbol se celebrará en junio y julio de 2026 junto con Canadá y México, aunque la mayoría de los partidos (78 de 104) tendrán lugar en Estados Unidos.