Nacido a finales del siglo XIX, vivió el reinado de todos los reyes saudíes y fue testigo de la transformación de Arabia Saudí a lo largo de más de un siglo: de la vida en el desierto a las ciudades modernas con electricidad, hospitales, riqueza petrolífera y tecnología avanzada. A Al Wadaei le sobreviven unos 134 hijos y nietos.
Según sus familiares, Al Wadaei se casó tres veces y vivió 30 años con su tercera esposa, que alcanzó los 110 años. Según sus parientes, realizó la peregrinación del Hayy más de 40 veces y vivía con sencillez, siguiendo las costumbres tradicionales del sur de Arabia Saudí. Más de 7.000 personas asistieron a sus oraciones fúnebres en Dhahran Al Janoub, tras las cuales fue enterrado en su pueblo ancestral de Al Rashid.








