El IPMA mantuvo la alerta roja y naranja en gran parte del país durante la madrugada, y los vientos más fuertes soplaron en el norte y el centro. La nieve llegó a las zonas más altas, mientras que las zonas costeras se enfrentaron a marejadas crecientes e inundaciones dispersas.
Al amanecer, muchas comunidades estaban lidiando con ramas caídas, escombros sueltos y viajes interrumpidos mientras los equipos trabajaban en una larga lista de llamadas nocturnas. Se registraron cortes de electricidad en varios distritos, y los servicios ferroviarios sufrieron retrasos mientras se inspeccionaban las líneas.
Para los que salgan hoy, la calma volverá por etapas. Tomar rutas más estables, evitar charcos poco profundos en la carretera y dar más espacio a la costa ayuda mientras los últimos vientos y el mar vuelven a su patrón habitual.






