"La reformulación ahora presentada no resuelve los graves impactos ambientales identificados en el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), ni los significativos efectos sobre las poblaciones locales, por lo que[SPEA] sostiene que el proyecto debe ser definitivamente rechazado", reza un comunicado de la organización no gubernamental (ONG) que promueve el estudio y la conservación de las aves en Portugal.

Según esta entidad, la reformulación propuesta del proyecto "no resuelve los problemas ya identificados" en la consulta pública inicial, manteniendo "elevados riesgos para las especies amenazadas e impactos acumulativos tanto para los ecosistemas como para las personas que viven en la región".

Hasta el 4 de febrero está abierta a consulta pública la propuesta revisada del proyecto de hibridación eólica de la Central Fotovoltaica de Alcoutim (también conocida como Solara4). Esta revisión se produce tras el dictamen desfavorable del Comité de Evaluación (CA) sobre la propuesta original.

La ONG subraya que el propio promotor del proyecto reconoce, en la propuesta revisada, que el CA clasificó los impactos como "impactos negativos muy significativos y no minimizables, admitiendo que no hay margen técnico para una revisión efectiva".

"Cuando se propone la instalación de un proyecto en un lugar manifiestamente inadecuado, ninguna medida de mitigación o compensación es eficaz", afirma Pedro Neto, director ejecutivo de la SPEA, citado en el comunicado.

La Sociedad Portuguesa de Estudios de Derecho Ambiental (SPEA) destaca como "especialmente preocupante" la actitud del promotor en relación con los impactos directos sobre la población.

A pesar de que pueblos como Malfrades y Monte das Preguiças están situados a menos de 800 metros de las turbinas previstas para el proyecto de parque eólico, la principal medida de mitigación propuesta se limita a "informar y concienciar" a las personas que viven en estas zonas de que estarán "sometidas a un nivel de ruido incómodo y potencialmente propagador."

Para la AEPD, este planteamiento "normaliza la exposición de las poblaciones a impactos negativos en lugar de prevenirlos".
Según la organización, el proyecto amenaza una zona crítica para la supervivencia de varias especies de aves en peligro de extinción, y la instalación de aerogeneradores pondría en peligro un importante corredor migratorio utilizado por aves planeadoras como águilas, cigüeñas y buitres.

"También pondría en peligro la conservación de las grandes águilas en Portugal, incluido el principal núcleo nacional de cría del águila perdicera", reza el comunicado.

Pedro Neto insiste en que "no se trata de un proyecto aislado, es un golpe más a una región ecológicamente sensible" y que el nordeste del Algarve "es uno de los últimos reductos de especies amenazadas".

El proyecto Solara4 prevé un parque compuesto por 25 aerogeneradores, con una potencia nominal unitaria de 6,6 MW (megavatios) y una potencia total de 165 MWn (potencia térmica en el reactor).

La AEPD se suma a otras entidades de defensa del medio ambiente que ya han advertido de los riesgos de este proyecto eólico.