Con ello, la organización ha limpiado un total de 45 millones de kilogramos de plástico desde el inicio de sus operaciones en 2013. El plástico se recogió mediante sistemas de interceptación fluvial, y la organización describe los resultados de 2025 como un hito hacia los objetivos de restauración de los océanos a largo plazo.

Los ríos son una de las principales fuentes de plástico oceánico, y su interceptación tiene por objeto detener los residuos antes de que lleguen al mar. Según la organización, la ampliación de los proyectos fluviales fue clave para alcanzar la cifra récord de eliminación. Ocean Cleanup opera en todo el mundo, pero tiene su sede en los Países Bajos.