Los investigadores analizaron los datos de frecuencia cardiaca de 229 aficionados adultos durante doce semanas. El estudio sugiere reacciones emocionales y fisiológicas intensas ante grandes acontecimientos deportivos en diferentes situaciones de alto estrés.

Créditos: Unsplash; Autor: Samuel Regan-Asante;

Los investigadores señalan que las frecuencias cardiacas elevadas combinadas con el consumo de alcohol podrían aumentar el riesgo de eventos cardiacos como las arritmias. Los niveles eran más elevados en los aficionados que asistían al partido en el estadio que en los que lo veían en otro lugar.