"Los efectos latrogénicos, o daños causados por la atención médica y la medicación, pueden provocar la pérdida de autonomía funcional y el declive de las capacidades físicas de las personas mayores", subraya el estudio.

El estudio, realizado en el marco del proyecto "STOP-IATRO", constata que estas complicaciones de salud, que no se explican por el estado clínico, afectan a una parte importante de la población mayor.

La investigadora Maria Teresa Herdeiro advierte de que los adultos mayores pueden perder capacidades durante la hospitalización, con un impacto directo en los costes del Estado, y aboga por integrar las directrices de la OMS en los protocolos del Servicio Nacional de Salud para prevenir los efectos iatrogénicos.

A partir de encuestas realizadas a profesionales de la Unidad Local de Salud de la Región de Aveiro (ULS RA), la investigación constató que el 84 por ciento de los encuestados no sigue las recomendaciones internacionales para prevenir la pérdida de autonomía en el ámbito hospitalario.

"Los datos muestran que el 82 por ciento de los profesionales no utiliza escalas de evaluación funcional para monitorizar el estado real de los pacientes hospitalizados", afirma un comunicado de prensa sobre el proyecto "STOP-IATRO".

Portugal tiene el segundo mayor índice de envejecimiento de la Unión Europea, lo que, según el investigador, agrava los riesgos asociados a la polifarmacia y a los tratamientos complejos.

Las encuestas también revelaron que aproximadamente el 41% de los participantes reconocen que la mayoría de los acontecimientos adversos relacionados con la medicación podrían evitarse con una prevención eficaz.

En el estudio participaron 64 profesionales sanitarios de la región de Aveiro, de los cuales el 92 por ciento manifestó interés en recibir formación específica.

Según el comunicado de prensa, "las conclusiones de STOP-IATRO ya han dado lugar a talleres para 80 profesionales, y están previstas iniciativas de alfabetización para el público en general".