El virus Chikungunya, responsable de una enfermedad tropical debilitante causada por la picadura de mosquitos infectados, supone una "mayor amenaza para la salud en Europa de lo que se pensaba, ya que puede transmitirse cuando las temperaturas del aire son tan bajas como 13 grados centígrados", concluye la investigación publicada hoy en la revista científica The Royal Society.

En la práctica, el nuevo estudio constata que el virus puede transmitirse a temperaturas tan bajas como 13 ó 14 grados centígrados, contrariamente a investigaciones anteriores que indicaban un mínimo de 16 a 18 grados centígrados, según el instituto de investigación independiente que cuenta con unos 600 investigadores de diversos campos.

Esto significa que existe riesgo de brotes locales de Chikungunya en más zonas y durante periodos más largos de lo que se pensaba, advirtieron los investigadores, que crearon un mapa para Europa con tres niveles de riesgo: alto, moderado y bajo.

Portugal está clasificado como zona de alto riesgo, junto con países como Grecia, Italia, Malta y España, y el estudio prevé que la transmisión podría producirse durante unos seis meses al año.

El gradiente de riesgo es mayor en el sur de Europa, y disminuye a medida que se avanza hacia el norte y el noroeste, concluye el estudio, que advierte de que aproximadamente el 50% de la superficie geográfica europea es propicia a la transmisión durante julio y agosto.

En 2025 se registraron cifras récord de brotes locales de chikungunya en Francia e Italia, y el mosquito tigre (Aedes albopictus) también ha sido responsable de un aumento de los casos de dengue en estos países en los últimos años.

Los investigadores advirtieron que, a medida que Europa se calienta rápidamente debido al cambio climático, el mosquito tigre se expande gradualmente hacia el norte por todo el continente.

"El límite inferior de temperatura que hemos identificado hará que haya más zonas -y más meses del año- potencialmente aptas para la transmisión" del virus, afirmó Sandeep Tegar, especialista del centro de investigación británico que dirigió el estudio, señalando que un clima más cálido también aumenta la tasa de replicación del virus en el organismo del insecto, lo que incrementa el riesgo de transmisión.

Reducir el riesgo

La identificación de lugares y meses concretos de posible transmisión permitirá a las autoridades locales decidir cuándo y dónde actuar para reducir el riesgo o la magnitud de los brotes, añadió Sandeep Tegar.

En noviembre de 2025, el presidente del Instituto Nacional de Salud Ricardo Jorge(INSA), institución que coordina oficialmente la Red de Vigilancia de Vectores, subrayó que Portugal está preparado para responder a cualquier emergencia causada por enfermedades transmitidas por mosquitos y garrapatas.

Fernando Almeida explicó a Lusa que Revive - Red de Vigilancia de Vectores cuenta con cerca de 350 empleados en todo el país, garantizando la detección precoz de vectores transmisores de enfermedades como el Zika, el Dengue y el Chikungunya, en un momento en el que el mosquito Aedes albopictus ya está extendido por casi todo el territorio nacional.

El informe 2024 de Revive indicó que la especie de mosquito en cuestión se detectó, a partir de 2017, en el Norte, el Algarve, el Alentejo y Lisboa, y en 2024 por primera vez en el Centro, lo que apunta a una "situación de establecimiento y dispersión geográfica" por varias regiones del país.