El MUDE (Museo del Diseño y de la Moda) ocupa uno de los edificios más imponentes de la historia financiera de Lisboa. Antigua sede del Banco Nacional Ultramarino, el edificio albergó en su día una gran cantidad de moneda. Las diversas obras de arte, e incluso el tesoro del banco en el sótano, reflejan bien esta historia.

Porque cuando el museo se hizo cargo de él, tomaron una decisión arquitectónica radical: lo desnudaron hasta los huesos. En lugar de enmascarar el pasado, expusieron los restos "esqueléticos". Dejaron pilares de hormigón rugoso y superficies industriales en bruto para contrastar con la alta costura y los interesantes muebles expuestos.

Esta estética "inacabada" es un guiño deliberado al paso del tiempo. El edificio es un enorme recuerdo hueco del siglo XX que sirve de escenario a la creatividad del siglo XXI. Es el punto de encuentro entre la pesada e inmóvil historia de un banco y el fluido mundo del diseño.