Rossio es una de las estaciones de metro más céntricas de Lisboa. Este concurrido lugar se encuentra bajo la Praça dos Restauradores, en la Praça do Rossio, y en el corazón de Baixa. Destaca por sus azulejos en las paredes.

Se inauguró en 1998, y Maria Keil fue la responsable del diseño de los azulejos que hoy se pueden ver en las paredes de la estación, al igual que hizo para São Sebastião y otras paradas. Grandes paneles cuadrados cubren los andenes con líneas geométricas y formas onduladas.

Helena Almeida es la artista que está detrás de la obra, en la que se puede ver a una niña moviéndose entre los azulejos, como si se moviera con todos los pasajeros del metro, sin un destino concreto.

Esta estación muestra cómo el arte tiene un papel que desempeñar en la vida cotidiana de las personas que habitan una ciudad. ¿Se ha fijado en los azulejos de Rossio? ¿Se ha parado a mirar el panel con la dama andante? ¿Cuál es su arte favorito del metro de Lisboa?