Con una longitud de casi 1,2 kilómetros, une los distritos de la isla oriental con el centro de la ciudad, mejorando significativamente el acceso diario y apoyando al mismo tiempo el transporte sostenible, reduciendo la dependencia del automóvil y contribuyendo al desarrollo urbano a largo plazo en una zona de rápido crecimiento.
El puente, que forma parte de un proyecto más amplio de ampliación del metro ligero y construcción de viviendas, está diseñado para durar unos 200 años y apoyar el futuro crecimiento demográfico de los distritos circundantes. Al dar prioridad al transporte público y a los desplazamientos activos, el proyecto pretende aliviar la congestión, reducir las emisiones y reforzar la planificación de infraestructuras respetuosas con el clima en toda la capital finlandesa.








