El aumento del coste de la vida, la polarización política y la preocupación por la calidad de vida en Estados Unidos son algunos de los factores que impulsan el interés por trasladarse a otro país. Los lazos culturales de Irlanda, el entorno anglófono y el acceso a la UE siguen atrayendo a los estadounidenses que se plantean mudarse al extranjero a largo plazo.

El informe señala también la creciente demanda de solicitudes de ciudadanía irlandesa entre los estadounidenses con ascendencia irlandesa. Los expertos en reubicación citan la asistencia sanitaria, la seguridad, la conciliación de la vida laboral y familiar y las oportunidades de trabajo a distancia como principales motivaciones de esta tendencia. Irlanda ha despertado un creciente interés internacional en los últimos años, sobre todo entre los ciudadanos estadounidenses que buscan la residencia, la doble nacionalidad o un cambio de estilo de vida en Europa.