El país ha estado sometido a una supervisión europea reforzada durante gran parte de la última década. El primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, describió el levantamiento de dicha supervisión como un reconocimiento al progreso económico y a la estabilidad del país.

La Comisión señaló que Grecia había logrado mejoras significativas en sus fundamentos económicos tras años de reformas a raíz de la crisis de la deuda. Las autoridades indicaron que la última evaluación refleja unas finanzas públicas más sólidas y un sector bancario más resistente, lo que reduce las preocupaciones sobre los riesgos macroeconómicos generales. Grecia fue uno de los seis países de la UE evaluados en el marco de la revisión anual de la Comisión.