Se identificó a dos pescadores por infracciones relacionadas con la captura y la venta del pescado.

Según un comunicado de la GNR, la incautación fue llevada a cabo por la Unidad de Control Costero y Fronterizo.

La Guardia inspeccionó dos embarcaciones en las instalaciones de la lonja y detectó «el desembarque de sardinas con dimensiones inferiores a la talla mínima legalmente permitida para su venta».

La incautación se llevó a cabo tras identificar a los capitanes de las embarcaciones y a los titulares de las licencias.

Se levantaron las correspondientes actas de infracción administrativa, que conllevan multas de hasta 125 000 €.

El pescado se consideró apto para el consumo humano tras su pesaje, medición e inspección sanitaria, y fue donado a los Bancos de Alimentos contra el Hambre de Aveiro y Oporto para su distribución social.