En la madrugada del jueves 20 de agosto se registró un terremoto de magnitud 3,4, en el marco de la serie sísmica que comenzó la semana pasada.

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) de España ha estado supervisando la actividad, que se ha concentrado en torno a la ciudad de Granada y varios municipios cercanos.

Los últimos terremotos se producen tras dos temblores más intensos, de magnitud 4,8, registrados los días 14 y 18 de agosto.

Desde que comenzó la actividad sísmica, se han registrado más de 600 terremotos y réplicas en la zona, aunque muchos han sido demasiado débiles para que los residentes los sintieran.

Los terremotos han sido relativamente superficiales, lo que significa que incluso algunas de las sacudidas más leves pueden percibirse claramente cerca de sus epicentros.

La actividad continuada ha suscitado preocupación entre los residentes, y algunos han optado por pasar la noche fuera de sus casas o abandonar temporalmente la zona por temor a que se produzcan nuevos terremotos.

Según informa Reuters, unas 600 personas han sido evacuadas de los edificios mientras se llevan a cabo inspecciones de seguridad.

Las autoridades también han estado inspeccionando cientos de inmuebles tras los daños causados por los terremotos más fuertes de principios de esta semana.

«El País» informa de que se han inspeccionado más de 580 edificios, de los cuales 14 requieren medidas de seguridad urgentes.

Los daños registrados en toda la zona afectada incluyen grietas en edificios, partes desprendidas de las fachadas y otros escombros. En algunos lugares, también se han visto afectados vehículos y calles.

Tres personas sufrieron heridas leves tras los terremotos más fuertes del martes, entre ellas un niño que fue trasladado al hospital, según informó Reuters en ese momento.

La actividad sísmica también ha alterado la vida cotidiana en Granada. Los edificios públicos, los museos y las instalaciones deportivas se cerraron temporalmente por precaución, mientras que el metro de la ciudad redujo la velocidad de sus trenes.

La Alhambra, una de las atracciones turísticas más visitadas de España, también se vio afectada por restricciones preventivas. El recinto ha vuelto a abrir sus puertas, con medidas de seguridad adicionales en vigor.

La EFE (agencia nacional de noticias de España) informa de que las autoridades siguen de cerca la última actividad sísmica, ya que se siguen registrando nuevos terremotos.

Granada se encuentra en una de las zonas sísmicamente más activas de la Península Ibérica. Los científicos atribuyen esto a la compleja interacción entre las placas tectónicas africana y euroasiática y a la red de fallas que atraviesa la región.

Los expertos han subrayado que no es posible predecir con exactitud cuándo se producirá otro terremoto ni cuál será su intensidad.

La actividad actual tampoco es algo sin precedentes. Granada sufrió otra serie sísmica prolongada en 2020 y 2021, cuando se registraron cientos de terremotos en los alrededores del área metropolitana.

Por el momento, el IGN sigue vigilando la última serie sísmica y actualizando sus registros sísmicos a medida que se producen nuevos temblores.