Los datos del Banco de Portugal (BdP) muestran que, hasta junio, las operaciones de inversión extranjera directa (IED) ascendieron a 6.7 mil millones de euros, mientras que en el primer semestre de 2025 habían registrado un valor negativo, y la inversión en el capital de entidades portuguesas ascendió a 6 mil millones de euros.

Durante este periodo, los inversores residentes en países europeos fueron los que más invirtieron en Portugal, destacando especialmente el aumento de la inversión procedente de Francia (7.000 millones de euros) y España (1.900 millones de euros), que se vio «parcialmente compensado» por la reducción de la inversión procedente de Luxemburgo (-4.600 millones de euros).

Por el contrario, las operaciones de inversión directa portuguesa en el extranjero (IED) en el primer semestre del año ascendieron a 0,2 mil millones de euros, impulsadas principalmente por las inversiones realizadas en el capital de entidades no residentes.

En cuanto al stock de IED en Portugal, al final del primer semestre de 2026 ascendía a 225 100 millones de euros, mientras que el stock de IED era de 82 200 millones de euros.

Estas cifras representaban el 71 % y el 26 % del Producto Interior Bruto (PIB) de Portugal, respectivamente.