Europa incorporó 8,8 gigavatios (GW) de nueva capacidad eólica durante los primeros seis meses de 2026, lo que supone un aumento del 30 % con respecto al mismo periodo del año anterior.

Las nuevas instalaciones son capaces de generar suficiente electricidad para abastecer a unos siete millones de hogares europeos, al tiempo que reducen la necesidad de importar combustibles fósiles en una cantidad equivalente a aproximadamente 25 buques metaneros al año.

WindEurope prevé ahora que, para finales de 2026, se habrán instalado 24 GW de nueva capacidad eólica en toda Europa.

Portugal, entre los diez primeros de Europa

Portugal fue uno de los países en los que las instalaciones aumentaron considerablemente durante el primer semestre del año, junto con Dinamarca, Polonia y Francia.

Portugal añadió 199 megavatios (MW) de nueva capacidad eólica terrestre en el primer semestre de 2026. Se prevé que, para finales de año, se instalen en el país unos 250 MW de nueva capacidad.

Se prevé una mayor expansión en los próximos años. Entre 2026 y 2030, se prevé que Portugal incorpore unos 2,1 GW de capacidad eólica, lo que situará al país en el duodécimo puesto entre los países de la UE en cuanto a nuevas instalaciones previstas.

Alemania sigue muy por delante del resto de Europa. Instaló 3,4 GW de nueva capacidad eólica durante el primer semestre del año, mientras que España también sigue siendo uno de los principales mercados eólicos del continente.

La energía eólica marina avanza más lentamente

La mayor parte del crecimiento reciente en Europa sigue procediendo de parques eólicos construidos en tierra. De los 8,8 GW instalados durante el primer semestre de 2026, 6,5 GW correspondieron a parques terrestres, lo que representa el 74 % del total.

Solo cuatro países conectaron nueva capacidad eólica marina durante este periodo: Alemania, el Reino Unido, Dinamarca y Francia.

Portugal aún no ha experimentado el mismo desarrollo en el ámbito marino, aunque WindEurope señala a Portugal, España y Turquía como países que están avanzando en los marcos normativos y los diseños de subasta necesarios para atraer inversiones futuras. Se espera que estos avances tengan un mayor impacto a partir de 2030.

En toda Europa, se recaudaron 9 000 millones de euros para nuevos proyectos eólicos durante el primer semestre del año, lo que permitirá financiar proyectos que añadirán más capacidad en los próximos años.

Sin embargo, WindEurope advierte de que el crecimiento continuado dependerá de cuestiones como la agilización de los trámites de concesión de permisos, las mejoras en las redes eléctricas y una mayor electrificación.

De cara al final de la década, se prevé que Europa alcance unos 436 GW de capacidad eólica total instalada para 2030, de los cuales aproximadamente 342 GW se ubicarán dentro de la UE.