Este yacimiento está considerado uno de los mejor conservados del periodo colonial inglés, y los arqueólogos descubren unos 3.000 artefactos cada semana durante las sesiones de excavación.


Estas cuentas constituyen el primer hallazgo de este tipo en este histórico asentamiento inglés y arrojan nueva luz sobre las primeras interacciones entre los grupos indígenas y los colonos europeos de la región.