A lo largo de 2025, el mercado inmobiliario portugués mantuvo una trayectoria ascendente, aunque con comportamientos diferentes entre los segmentos de compra y alquiler. La compra de vivienda se encareció sustancialmente, mientras que el alquiler creció de forma más moderada a escala nacional, pero con incrementos significativos en varias zonas fuera de los principales núcleos urbanos.

En el segmento de la compraventa, el precio medio anunciado pasó de 350.000 euros en 2024 a 420.000 euros en 2025, lo que representa un crecimiento anual del +20%, correspondiente a un aumento de aproximadamente 70.000 euros. Este aumento se produjo en la mayor parte del país y refleja la combinación de escasez de oferta, demanda persistente y revalorización estructural en varios mercados regionales.

En alquileres, el valor medio nacional pasó de 1.250 euros a 1.300 euros, lo que se traduce en un aumento más contenido del +4% (+50 euros con respecto a 2024). A pesar de esta variación moderada en el agregado nacional, los datos revelan cambios significativos en la presión del mercado, con incrementos más pronunciados en distritos que históricamente tenían alquileres más asequibles.

Alquiler de viviendas

En 2025, el crecimiento de los alquileres se concentró menos en los grandes centros y fue más visible en los mercados intermedios y periféricos. Guarda destacó como el distrito con mayor incremento anual, con un aumento del valor medio del 31%, de 400 a 525 euros. São Miguel, en las Azores, también registró un aumento significativo del 25%, pasando de 800 a 1.000 euros.

En el Norte, Vila Real registró una de las mayores revalorizaciones del país, con un crecimiento del 22%, pasando de 490 a 600 euros, mientras que Bragança subió un 15%, hasta 550 euros. Aveiro mantuvo una trayectoria de crecimiento más moderado (+6%, hasta 900 euros), mientras que Oporto fue uno de los pocos distritos que registró un descenso anual, pasando de 1.200 a 1.150 euros.

En la región Centro, además de Guarda, Santarém experimentó un aumento del 7%, alcanzando los 800 euros, y Leiria subió hasta los 827,5 euros (+3%). Lisboa, a pesar de seguir siendo el distrito más caro del país para alquilar, mostró una evolución prácticamente estable, con una variación residual del +0,3%, situándose en 1.655 euros, lo que indica una estabilización en niveles altos.

En el Sur, la presión sobre el alquiler siguió siendo especialmente visible en Faro, donde el valor medio subió un 14%, de 1.100 a 1.250 euros, y en Évora, que registró un aumento del 13,5%, hasta 965 euros. Por el contrario, Beja registró un ligero descenso anual (-3%), mientras que Setúbal y Portalegre se mantuvieron estables.

En las islas, Madeira reforzó su posición entre los mercados más caros del país, con un aumento del valor medio de los alquileres del 10%, hasta 1.650 euros, mientras que varias islas mantuvieron valores estables a lo largo del año.

Ventas de inmuebles

En el mercado de compraventa, la revalorización fue más intensa y generalizada. Lisboa siguió siendo el distrito más caro del continente, con un aumento del precio medio anunciado del 30%, de 499.000 a 650.000 euros, lo que representa un incremento absoluto de 151.000 euros.

También en la región Centro, Santarém destacó con un aumento del 30%, pasando de 185.000 a 240.000 euros, mientras que Coimbra subió un 24%, hasta 260.000 euros. Leiria y Viseu también registraron aumentos significativos, reforzando la tendencia de revalorización fuera de los grandes centros metropolitanos.

En el Sur, el crecimiento siguió siendo sólido. Beja registró uno de los mayores aumentos del país (+30%), pasando de 145.000 a 189.000 euros, mientras que Portalegre subió un 21%, hasta 120.000 euros. Faro consolidó su posición entre los mercados más caros, con un precio medio que alcanzó los 530.000 euros (+19%), y Setúbal se revalorizó un 20%, situándose en 460.000 euros.

En el Norte, Braga (+17%) y Aveiro (+16%) lideraron los aumentos regionales de precios, mientras que Oporto subió un 13%, hasta 404.250 euros, manteniéndose como el distrito más caro de la región. Braganza fue el único distrito del país que registró una caída anual del precio medio de venta (-5%), situándose en 115.000 euros.

En las regiones autónomas, la evolución de los precios medios estuvo marcada por aumentos significativos en los mercados con mayor peso y dinamismo. La isla de Madeira registró un aumento del +19%, pasando de 485.000 euros a 575.000 euros, mientras que Porto Santo mostró un incremento del +37%, estableciéndose en 480.000 euros. São Miguel destacó con un aumento del +35%, alcanzando los 390.000 euros. Estos resultados reflejan la combinación de una demanda constante, el atractivo turístico y las limitaciones estructurales de la oferta, que siguen ejerciendo presión sobre los precios medios anunciados en los principales mercados insulares.

"Lo que nos muestran los datos de 2025 es un mercado cada vez más fragmentado y desigual, en el que la presión compradora sigue siendo elevada, lo que obliga a la demanda a redistribuirse hacia otros territorios. La revalorización ya no es un fenómeno exclusivo de los grandes centros urbanos y empieza a reflejar un cambio estructural en la forma en que los portugueses buscan una vivienda, ya sea por necesidad o para adaptarse a las limitaciones de la oferta", subraya Tiago Ferreira, Head of Operations Real Estate Portugal, Imovirtual & OLX.

El barómetro anual 2025 confirma un mercado inmobiliario fuertemente presionado en el segmento de la compra, con una revalorización media del +20%, y unos alquileres que crecen de forma más contenida, pero con claros signos de desplazamiento de la demanda hacia territorios tradicionalmente más asequibles.

La lectura global apunta a un mercado cada vez más heterogéneo, donde la revalorización ya no se limita a los distritos habituales y donde las asimetrías regionales siguen marcando la evolución de los precios.